.Comienzo de la Primavera. ¡Mi cumpleaños es este mes! Una decisión que tomar. Felicidad: 55%

¿Qué tal diario?

Un día como hoy nací hace ya varias primaveras, ¡21 de marzo! Soy como una flor de almendro definitivamente… llegue al mundo con los primeros rayos de esta estación. Pero prefiero no hablar de eso. Vamos a la fortaleza de esta semana.

No me gusta tomar decisiones aunque me gusta ser libre. Probablemente porque la libertad incluye renuncia. Renunciar a las opciones que no eliges. Es aceptar que todo no es posible para uno. Desde algo simple como comer todos los platos de un menú, hasta algo complejo como querer estar y no estar, a la vez, con una persona.

Yo, para tomar decisiones, lo he intentado casi todo. Pros, contras, a corto, medio y largo plazo, criterios ponderados, escuchar a mi cuerpo (haciendo el esfuerzo por ver que me dice mi cabeza, mi estómago y mi corazón por separado), imaginarme mi vida con cada una de las opciones (consecuencias y sentimientos incluidos), poner cada decisión en una silla y cambiar de asientos  a ver cómo me siento mejor…etc.

Incluso la desesperación me llevó a pedir a mi subconsciente, a mi cuerpo o al universo, una señal que significara “si” y una que significara “no”. Y en general, me he dado cuenta que cuando voy a tomar decisiones equivocadas se me contrae el estómago y cuando voy a tomar decisiones acertadas me late más rápido el corazón, se me expande, es cómo una corazonada.

La última manera que se me ha ocurrido es explorar la imagen mental que tengo en la cabeza de cada opción. Y en general he descubierto que cuando me veo en la imaginación desde mis ojos, con sonidos, sensaciones, cercanía de la imagen y colores brillantes y luminosos para mi cerebro es un “si” a esa opción. Y en cambio cuando veo la imagen de la opción muda, oscura, alejada y desde fuera de mí, es que mi cerebro “no” está muy convencido al respecto.

Como ves, pros y contras es la punta del iceberg, un juego de niños para almas atormentadas por la toma de decisiones, como la mía.

La decisión de esta semana: cortarme el pelo, un cambio de look primaveral, parece algo banal pero cambiarse el peinado para una mujer es como reflejar un cambio interior, una nueva etapa, una reafirmación de una misma, una mentalidad abierta, como el tema de esta semana, vamos, es una decisión a pensar. Todo empezó porque he visto el peinado en un catálogo y he sentido la corazonada imaginándome con él. Pros: cambiar a mejor. Contras: prefiero ir al dentista que al peluquero, tiene menos peligro. Señal de mi cuerpo: ambigua. Decisión final: quiero escuchar a mi juicio interno. ¡Manifiéstate!

Ya os contare en el próximo capítulo que aspecto tengo. Además, la semana que viene me toca: ¡redecorar mi vida y practicar la creatividad!, genial para comenzar la primavera.

To be continued…

Raquel Rodríguez